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Por bailar y besarse sacaron una pareja gay de un bar en Manizales

Publicado en: http://www.lapatria.com/manizales

La rumba de despedida a la que asistieron el abogado José Edgar Cerquëra Bonilla y su novio, al amanecer del pasado sábado, terminó en lío.

Eran las 3:30 de la madrugada, se encontraban en el club social Bar C, ubicado en el Cerro de Oro, con otros amigos. Cerquëra sostiene que bailaban como cualquier otra pareja, pero se les acercó un guardia de seguridad del lugar, "en una actitud agresiva y desafiante", les pidió que dejaran lo que estaban haciendo y que se fueran para otro sitio, que ese no era un bar gay.

Reconoce que durante la noche sí tuvieron un par de manifestaciones de afecto: "nos abrazamos, nos dimos algún beso en un momento determinado y al final estábamos bailando. Cuando eso sucedió nos miramos sorprendidos, seguimos bailando otros segundos, pero el tipo siguió con la misma actitud".

Pedirán excusas públicas

Según Cerquëra su pareja se alteró mucho y discutió con el vigilante. Para evitar que la cosa trascendiera le pidió que lo mejor era retirarse. En ese momento los amigos se dieron cuenta, se acercaron al guardia y siguió la discusión.

"Le dije a mi pareja: esto se va a complicar; más bien salgamos de aquí y así lo hicimos. Estando afuera se acercaron otros de seguridad y ya nos hablaron en un tono un poco más amable, pidieron excusas. Luego se acercó como un administrador para disculparse, pidiendo que entendiéramos la situación, pues ese no era sitio para nosotros".

A la pareja le extrañó porque en las afueras no hay un aviso que advierta que el acceso está prohibido para parejas gais o que se reservan el derecho de admisión. La decisión fue irse, denunciar y hacer público lo que les sucedió, que consideran una discriminación, una ofensa y una actitud inadecuada que vulnera sus derechos.

"Socialmente es muy aceptado, y se disfruta, ver a dos mujeres en actos lésbicos. Me preguntaba si hubiera sido en ese otro caso qué hubiera pasado. Legal y jurisprudencialmente se ha avanzado mucho en este tema, porque ya nos reconocen derechos. No somos ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría. Todos somos humanos y priman nuestros derechos fundamentales, cualquiera sea nuestra condición", asegura Cerquëra.

Como especialista en Responsabilidad y Daño, de la Universidad Externado de Colombia, dice que un defensor de la comunidad LGTBI en Colombia es Juan Carlos Henao, que fue presidente de la Corte Constitucional y actual rector de la Universidad, quien tiene ponencias y jurisprudencias sobre el reconocimiento de derechos por la diversidad y el libre desarrollo de la personalidad.

"No pretendemos una indemnización monetaria, simplemente que se nos indemnice el daño con una especie de excusas públicas, así como nos expusieron y nos señalaron públicamente, pues todo el bar se dio cuenta. Buscaremos la acción para que se llegue a esta pretensión".

No discriminamos

Juan Pablo Duque Gallego, un administrador del local y quien conoció el caso de primera mano dijo que no es verdad que hubieran discriminado a la pareja.

"Conozco a uno de los muchachos porque es amigo de mi hermano. A él nadie lo discriminó, solo uno de nuestros muchachos se le acercó y le pidió mesura, porque estaban en un baile muy caliente y dando un espectáculo que no debían. Les pedimos compostura porque otros usuarios se nos quejaron. No los sacamos del negocio ni los tratamos de mala manera".

Duque Gallego reconoció que se acercó y le ofreció a uno de ellos que se vieran al otro día para que aclararan el malentendido y todo finalizara en buenos términos, "pero el muchacho se negó y me advirtió que me iba a demandar y que yo no sabía todo lo que iba a pasar".

El administrador aseguró que en ese club les piden a todos los usuarios, sean heterosexuales u homosexuales, que tengan mesura; y entienden que cuando sus usuarios están alterados por el licor, los empleados deben ser pacientes para evitar complicaciones mayores.

Ya ha pasado

Como antecedentes de discriminación en Manizales se recuerda lo que sucedió en el 2008 con dos alumnas del Colegio Leonardo Davinci, que por su condición de lesbianas la rectora de ese entonces les quería impedir el derecho a continuar matriculadas en el plantel; situación que el alcalde de la época, Juan Manuel Llano tampoco evitó, argumentando que se debían conservar las buenas costumbres. Las alumnas estuvieron tres meses por fuera de las aulas, pero interpusieron una tutela y las tuvieron que reintegrar.

En medio de la Feria del 2012, Danna Sultana, reconocido travesti que ha trabajado en televisión, fue rechazado cuando iba a entrar al bar el Dólar, ubicado por la Avenida Santander. Un administrador del bar indicó que todo se debió a un mal entendido, porque "a algunos clientes no les gustan los travestis, y no es nada contra Danna Sultana, pudo ser que no la reconocieran. Si hay que disculparse públicamente, se hace".

La situación generó una protesta posterior de varios jóvenes por considerar que fue un acto discriminatorio.

Cómo actuar en estos casos

Beatriz García, funcionaria de la Defensoría del Pueblo, explica que existe una ley que sanciona cualquier tipo de discriminación. "Es necesario que se acerquen y pongan una denuncia para formalizar el caso con una acción de tutela", agregó.

Se trata de la Ley 1482 llamada Ley Antidiscriminación y fue creada para garantizar la protección de los derechos de los ciudadanos. Contempla penas de uno a tres años y multas económicas entre 10 y 15 salarios mínimos a quienes promuevan actos, conductas o comportamientos de hostigamiento o rechazo a una o más personas por su raza, etnia, religión, nacionalidad, ideología política o filosófica, sexo u orientación sexual.

El personero Municipal, Juan Carlos Pérez, explica que los establecimientos públicos están sujetos a que cualquier persona entre, y no rechazarla. Los establecimientos privados, por el contrario, pueden reservarse el derecho de admisión. "La población LGTBI defiende el derecho al desarrollo de la personalidad, eso es un derecho fundamental. Le permite acceder a sus principios y convicciones. No pueden existir estos casos discriminatorios", agregó.

Con permiso

Según la secretaria de Gobierno Municipal, Paula Andrea Sánchez, el uso del suelo de Bar C está registrado como club privado y puede funcionar las 24 horas del día, no es discoteca sino club social.

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