
Denunciamos el atentado ocurrido el pasado 23 de mayo en el municipio de Mercaderes, Cauca, contra integrantes del Comité de Integración del Macizo Colombiano – CIMA –, miembros de una comitiva política y social que desarrollaba actividades pedagógicas y de campaña del Pacto Histórico.
Toda nuestra solidaridad a los integrantes del CIMA, entre los cuales se encuentra el compañero Camilo López, líder social, defensor de derechos humanos y vocero regional del CIMA, así como con las comunidades y organizaciones sociales del Macizo Colombiano que hoy enfrentan nuevas amenazas contra su vida, su integridad y su derecho a la participación política y social.
Estos hechos constituyen una grave violación a los derechos humanos y una infracción al Derecho Internacional Humanitario, especialmente por dirigirse contra población civil, liderazgos sociales y personas protegidas. Este tipo de ataques muestran la dificultad para el ejercicio de los derechos humanos y políticos en el contexto de la histórica y profunda crisis que vive el departamento del Cauca.
Cabe señalar que este atentado ocurre en un contexto donde ya existían alertas tempranas y denuncias previas sobre los riesgos que enfrentan líderes y organizaciones sociales en la región. La violencia contra quienes defienden la vida, el territorio y la paz no puede normalizarse ni quedar en la impunidad.
Hacemos un llamado urgente al Estado colombiano y a las instituciones competentes para que adopten medidas inmediatas y efectivas de protección, garanticen la investigación y esclarecimiento de estos hechos, y aseguren condiciones reales para el ejercicio libre y seguro de la participación política y social en el Cauca y en todo el país. Enfatizamos también en que la seguridad de las lideresas y líderes sociales pasa por medidas integrales y preventivas que no condicionen su actividad organizativa.
Convocamos a las organizaciones sociales, plataformas de derechos humanos, sectores democráticos y comunidad internacional a rodear y acompañar a las comunidades y liderazgos amenazados, reafirmando el compromiso colectivo con la defensa de la vida, la democracia y la construcción de una paz con justicia social.
Desde Planeta Paz reiteramos que la paz se construye garantizando la participación política de las comunidades y protegiendo a quienes sostienen día a día los procesos organizativos en los territorios.


