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Jóvenes del Magdalena Medio próximos a realizar escuela de formación política

escuelaJRMMTomado de: www.prensarural.org

Los jóvenes del Magdalena Medio nacieron en medio del conflicto social y armado, por lo cual están sedientos de ver la paz con justicia social en el país, por este motivo se saludan los avances del proceso de paz que se lleva a cabo en la hermana república de Cuba entre la insurgencia de las Farc y el Gobierno Nacional; son de resaltar los logros importantes que se han alcanzado a través del análisis en 4 de los 6 puntos propuestos.

Las juventudes del Magdalena Medio creen que debe haber una participación directa de los históricamente excluidos en la toma de las grandes decisiones, los invisibilizados y macartizados: los jóvenes. Dicha participación debe ser activa y con todas las garantías dentro de la mesa de negociación, teniendo en cuenta que esta generación va ser la generación de la paz; por lo tanto es necesario prepararse y formarse en cada uno de los puntos que se están discutiendo, que posteriormente serán implementados.

Los jóvenes serán los protagonistas claves en la refrendación, así como en la verificación del cumplimiento por las partes de los acuerdos firmados. La juventud del Magdalena Medio está convencida de que la mejor salida es la Asamblea Nacional Constituyente como mecanismo eficaz para la real implementación de los acuerdos de paz.

Es importante que el Gobierno Nacional comience a cumplir con el punto de víctimas ya que es preocupante que se repita lo ya se conoce: persecución, desplazamiento; asesinato de líderes juveniles por parte del las estructuras del paramilitarismo que operan en la región del Magdalena Medio con ayuda de funcionarios del Estado, Policía y Ejército. Estas mismas estructuras controlan el micro-tráfico, las bolsas de empleo, la guerra en torno a la contratación en la refinería de Ecopetrol y fomentan la prostitución de niñas y jóvenes aprovechándose de la pobreza extrema que padecen las comunidades marginadas en las periferias de las ciudades. El negocio del micro-tráfico se ha convertido en la mejor fuente de enriquecimiento de los efectivos de la Policía (recuérdese los hechos recientes, cuando se conoció que 14 policías estaban involucrados en el negocio del narcotráfico en Bogotá).

Surgen varios interrogantes ¿Quién combate realmente esta problemática si quienes tienen el deber de hacerlo la auspician? ¿Con qué moral criminalizan al trabajador informal o al joven consumidor si la Policía es el gran mercader del narcotráfico? A esto se suma el paramilitarismo que controla las bolsas de empleo, “vacunan” a los obreros utilizando organizaciones de desempleados para cobrar impuestos a los que son contratados por las empresas intermediarias de la región y los que se opongan a estas reglas no son contratados, son desplazados o asesinados por estas estructuras de la muerte.

Una de las grandes preocupaciones que hay en las juventudes es el método aberrante que utiliza el paramilitarismo como fuente de financiación: la prostitución infantil. Se aprovechan de las jóvenes más pobres de las ciudades induciéndolas también a la adicción a sustancias psicoactivas para luego venderlas a las mafias de la prostitución y sus mejores clientes son prestigiosos políticos, ganaderos, terratenientes, empresarios y miembros de la Fuerza Pública colombiana.

En esta región no se sabe si los malandros son policías, o los policías son malandros. Hay una fuerte militarización en las comunas y barrios, pero el problema sigue en aumento con la complacencia y auspicio de los “héroes de la patria”, ellos son como dice una canción: ciegos, sordos y mudos.

En esta zona existe un abandono del Estado en materia de inversión y políticas sociales, como en muchas otras partes del país, no cuenta con políticas reales para la inclusión social. A lo anterior se suma además que el modelo de educación solamente está enfocado en el asistencialismo y el individualismo, como se dice en el lenguaje popular “¡sálvese quien pueda!” La región necesita estudiantes que puedan generar conciencia crítica, que conozcan su realidad y las problemáticas del país, que sean constructores de paz, que puedan resolver las problemáticas de las comunidades, que la educación los inciten a interesarse por transformar la institucionalidad, que aprendan desde jóvenes a ser líderes y cuadros políticos. Son muchos los escenarios donde los jóvenes pueden jugar un papel fundamental. Hay que motivar a las juventudes de los colegios para que se tomen las personerías, los concejos estudiantiles, las Juntas de Acción Comunal, para que se apersonen de los mecanismos para hacer política directa; la educación es para el debate y la construcción de nuevos jóvenes.

La juventud del Magdalena Medio no quiere que los colegios entreguen sus estudiantes a las fuerzas militares, a la guerra; por esto se solicita a los rectores de las instituciones educativas que comiencen a trabajar por un servicio social para la paz donde los jóvenes tengan otra alternativa en lugar de “servir a la patria”. Hay que comenzar por desarmar el lenguaje guerrerista, a plantear otras alternativas para lograr solucionar el conflicto social y armado del país. Los jóvenes no están dispuestos a permitir que se entregue un estudiante más a la guerra; guerra que no fue generada por los jóvenes y nunca preguntaron si querían hacer parte de ésta, sólo los obligaron. Los jóvenes no quieren seguir cuidando los intereses de los grandes ricos del país, las empresas, las multinacionales, gamonales y terratenientes; los jóvenes quieren ser jóvenes para la paz.

Por todo lo anterior y por muchas otras razones, en este 2016 Juventud Rebelde en el Magdalena Medio va a realizar formaciones políticas, haciendo uso de la educación popular y el intercambio de saberes con sus bases. Luego de 10 meses de haberse conformado la organización juvenil política de masas en esta calurosa región, se hará la primera Escuela rebelde de formación política departamental en Yondó (Antioquia) del 12 al 15 de febrero. Se contará con la presencia de líderes juveniles de los municipios de San Pablo y Cantagallo (sur de Bolívar), Yondó (Antioquia) y Barrancabermeja (Santander). Los temas a desarrollarse en la escuela son: Análisis de coyuntura (hacia la toma del poder comunal y juvenil); principios organizativos, proceso de paz, acuerdos e implementación, movimiento juvenil por la paz y el rol de los jóvenes en la normalización del conflicto.

Somos la generación de la segunda y definitiva independencia

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