Preocupante persecución en Cabildo de Cerrotijeras



VOX POPULI  (Altamira, julio de 2009)

Hace tres semanas la Guardia Indígena del Cabildo Cerro Tijeras detuvo al señor Osvaldo Benavidez, quien haciéndose pasar como vendedor ambulante fue sorprendido hurtando cédulas de ciudadanía. Hace un año fue asesinado el comunero John Fredy Cahuate y herida de gravedad Yulenin Almendra. En 2007 fue secuestrado y asesinado Alberto Reinel Causayá. En 2003 los paramilitares de HH hicieron una macabra correría por los territorios del cabildo y del Naya dejando una nefasta huella de no menos cien masacrados.

En 2001 fueron asesinados tres comuneros (Cobar Rodríguez, Eliécer Gutiérrez y Alirio Tróchez) en la vereda Unión Olivares. Hace dos días aparecieron grafitis amenazantes en varias casas de la vereda Damián dirigidos contra la gobernadora del cabildo Melba Güetio, los líderes Enrique y Leandro Güetio y contra el concejal indígena del municipio de Suárez Meraldiño Caviche: "VAMOS POR UDS. CABILDO H.P. LADRONES, SAPOS, OCHO DÍAS PA'QUE RENUNCIEN. H.P. LADRONES. AGUILAS NEGRAS"

La voz india corrió con el viento por las montañas del cabildo y de a poco nos hemos venido congregando en torno a la palabra, alrededor de la tulpa, protegidos por nuestros guardias y espíritus que nos abrigan. Nos miramos y mientras sorbemos el café humeante pensamos, ¿quién está detrás de esta campaña de terror y muerte?, si de buscar culpables se trata tenemos una lista de sospechosos: Creemos en primer lugar que el interés no es otro que desalojar los territorios de las comunidades porque son ellas el único inconveniente para desarrollar proyectos económicos de todo tipo. Para la Anglo Gold Ashanti y su filial en Colombia, la Kedahda por ejemplo, es inocultable el interés por explotar oro en el país: en la actualidad han presentado 2114 solicitudes y no son pocos los casos en donde su presencia ha sido violenta: en el Sur de Bolívar trescientas treinta personas han sido objeto de ejecución extrajudicial, 88 torturados, ochenta desaparecidas y no menos de 25 mil desplazados; en otro lugar del país la pretensión de la misma empresa acabará con la reivindicación territorial del campesinado presente en la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra, cuya existencia jurídica (180 mil hectáreas rurales en Yondó, Remedios, San Pablo y Cantagallo) está represada por el gobierno.

Información similar sobre esta multinacional pulula en internet, no los inculpamos, tan solo alertamos que una empresa con historial de sangre está presente bajo la égida oficial en un lugar, como Cerro Tijeras, en donde cunden las amenazas. En segundo lugar, la EPSA también está presente en la zona y por todos los medios dispuesta a desarrollar el proyecto de desviar el río Ovejas a la represa de Salvajina, la primera etapa ocasionó el desplazamiento de 800 familias afrodescendientes que no han sido reparadas en la totalidad.

El tercer escenario nos remite al edil del Cabildo quien ha sido un fiscalizador de primer ojo en la administración municipal, velando y respondiendo a la directriz de sus autoridades indígenas y de las comunidades, su trabajo ha despertado malestar en la alcaldía del municipio de Suárez.

Como cuarto asunto, el Cabildo ha sido un serio detractor de los narcotraficantes que han pretendido instalar cocinas y laboratorios en territorio ancestral. El quinto y último escenario en este listado nos lleva a la multinacional Smurfit Cartón de Colombia que demandó al Cabildo por haber y según sus palabras, "invadido" sus enormes fincas de reforestación cuando lo único que hizo la comunidad indígena fue recuperar lo que le hurtaron mediante la pobreza, el miedo y las amañadas leyes. El Cabildo ha venido haciendo control político y territorial incomodando a "varios lobos vestidos de oveja" que de seguro están tras tales amenazas, tras tales asesinatos.

Escuchamos a los paramilitares en sus declaraciones en los estrados judiciales estadounidenses vinculando empresas, como la Chiquita, que con su dinero financió masacres y desplazamientos, les exigimos a estos desmovilizados que reparen sus daños, que se arrepientan de sus culpas, los conminamos a que cambien cuando, a la postre, no son más que alfiles al servicio de intereses corporativos, políticos y económicos que hasta tanto no se desmovilicen en sus maquiavélicos preceptos de poder nunca tendremos paz. Ayer eran Masetos; luego Autodefensas; ahora Águilas Negras....¿cómo los llamaremos mañana? Alertamos a las autoridades, a la sociedad civil, a los y las colombianas a que estemos atentos a cualquier sugerencia y/o acompañamiento que pida el Cabildo.

Responsabilizamos al estado colombiano, al gobierno departamental y al municipal de cualquier doloso desenlace. Mientras enviamos este documento nos advierten que gente armada continúa, amenazante, rondando el territorio. El tiempo apremia, no nos dejemos coger de la noche. Nuestra lucha es suya.

CABILDO CERRO TIJERAS